31 de diciembre de 2011

¡El primer pie! -- Una historia de locos

¿Qué es este blog?
Tomando experiencias y testimonios, rescatando valores y cosmovisiones, parodiando mañas y cualidades de un gran abanico de chicas y chicos por toda nuestra América Latina, he decidido construir una historia rica en personajes de los más variados ámbitos, estilos y situaciones junto con mezclarlos en una trama amorosa que hierve de ganas en plena adolescencia.


Querámoslo o no, todo gira en torno al amor, ya sea a uno mismo o a alguien imaginario. El argumento de ésta historia jamás se va a despegar del amor. Los personajes recorren un viaje dentro de sus corazones para poder alcanzar la felicidad así como todos nosotros. No es algo sencillo, ni siquiera para el más maduro y sabio, entonces mucho menos para estos personajes.


La historia es una comedia romántica que examina desde varias perspectivas el tema del amor y el ser amado. Las vidas de los personajes se entrelazan, alinean y retuercen para darle a saber al lector que cada uno tiene una visión particular sobre el amor. También se pretende demostrar que preguntarse el porqué de nuestro origen y hacia donde vamos es algo inherente al ser humano y que hallarán la respuesta a través de su crecimiento personal.


Mis objetivos claramente son dos: el hacerte pensar y el hacerte reír. 

El primero compete a que tú, mi querido lector, te sientas identificado con un personaje, con su situación, con su pensamiento, su despliegue emocional y conductual o cualquier otra cosa que te parezca familiar. Al menos que sea similar en un rasgo tuyo. Si ha de ser así pues habré alcanzado mi primer objetivo satisfactoriamente.

El segundo ¡y el más importante! Es hacerte reír. Nuncá está demás en el día una buena risa sana. Es el motor de nuestra alegría. Nos permite que cada célula de nuestro cuerpo recobre vitalidad. Es un relajo para los acongojados y es la gripe para la melancolía o cualquier otro problema existencial. Nos permite dar un aire en un mundo duro gobernado por la capacidad de ganar dinero (y gastarlo también), en un mundo donde el amor, la risa y los buenos gestos son infravalorados y permutados por cualidades meramente superficiales. 




Cumpliendo ambos objetivos, este blog no será de inutilidad para nadie y su autor, en nombre de todos quienes han contribuido (directa o indirectamente) para construir este torbellino loco y divertido llamado "Last Journey" quedará muy contento.


Finalmente, mi querido lector, las más profundas gracias por haber visitado este blog.
-- El autor --

Adentrándose -- Imitando la vida real

Argumento y universo
La historia se ambienta en el mundo literario de lo cotidiano y la narración es en primera persona. Rara vez se dan detalles como si fuese un narrador omnisciente. Todo gira alrededor de un videojuego de rol masivo llamado "Last Journey", el más exitoso de todos los tiempos con cientos de millones de usuarios, superando a cualquier otro videojuego en la historia.

Todos los personajes de la historia se ven relacionados con Last Journey, de alguna u otra forma. Algunos son acérrimos fans con tics en los dedos y otros son chicos de discoteca que usan el internet para conseguir más popularidad. Hay quienes se meten por curiosidad a Last Journey y hay quienes son detractores de éste. En gran medida, los personajes que van erigiendo la historia se van relacionando gracias al videojuego.


Last Journey: el mejor MMORPG
Desarrollado por compañías japonesas y estadounidenses. El marzo del 2005 se lanza a la venta un juego que revolucionaría la forma de jugar e interactuar. Desde entonces, Last Journey ha sido el juego más exitoso de todos los tiempos. Está hecho en un mundo de tres dimensiones con excelentes gráficos y lo mejor de todo es que prácticamente no es pesado en términos de datos informáticos.


Lo primero es crearse un perfil eligiendo en una gama de guerreros para combatir: espadachín, elfo, mago, brujo, orco, licántropo, vampiro o caballero. Cada uno va obteniendo una especialidad mientras que su experiencia va subiendo, y ésta a su vez, por ir ganando más batallas.

Cada año se deja en un lugar del mapa de Last Journey, un tesoro. La finalidad de cada usuario es seguir pistas, adivinar acertijos, batallar entes y dar con él. La recompensa será real, se pagará en efectivo a quien lo encuentre.




Ambientación y temática 
En un principio, los sucesos ocurren en Iquique, una ciudad al norte de Chile. Sin embargo, a medida que vamos conociendo más personajes se extenderá por toda América Latina. Los personajes no hispanoparlantes serán terciarios, por ende, el contexto de todas las situaciones (sean físicas o por internet) será casi siempre entre latinoamericanos. Los sucesos de la historia son hechos que suceden en el presente.


La temática es muy variada. Amor, temor, discusiones con los padres y profesores, escolaridad, fanatismo, ciberamor, popularidad, autoestima, adolescencia, internet y mucho más. Todo visto desde varias perspectivas y situaciones bien diversas. Siempre con mucho humor y realismo, se intenta imitar la vida real lo mejor posible mediante estos personajes que están basados en personas y experiencias reales. 

Cualquier similitud con algún personaje es mera coincidencia... ... ... ... ¡je je je!



3 de marzo de 2011

Last Journey: Estalactita de hielo

Dedicado a todos aquellos que me han guiado con su luz, me han brindado sus consejos, me han contado sus experiencias y me han dado de su cariño. También a quienes han disfrutado y sufrido en el amor. Gracias

Capítulo 1 -- La elfa

Mi vida es una batalla. Mi mundo es una estepa manchada por la sangre, donde las flechas caen como lluvia y las armaduras con sus cadáveres adentro sirven como hogar para los roedores que se hacen un festín con mis compañeros. Antes este mundo era un lugar bello, de frondosos bosques y cristalinos ríos, donde reinaba la paz y el amor…mas ahora todo fue cubierto por el torbellino de la guerra.
Soy Chrisbert, procedo de un antiguo linaje de una nobleza guerrera de seres humanos, me especializo en la lucha con doble espada. Ahora me embarco en un viaje que podría ser el último, pero si llego a mi objetivo, tendré este mundo en mis manos y lo haré volver a lo que originalmente era… y nadie, absolutamente nadie me detendrá…



— ¡Hijo! ¡Para el computador! Ven a cenar ¡Uy este niñito que pasa metido ahí! Te van a quedar los ojos cuadrados de tanto ver la pantalla—

— ¡¡Ya está!! ¡¡Bien!! Estoy por llegar al nivel diecinueve… —


Muy bien… ¿para qué ando con cosas? No procedo de ningún antiguo linaje de ninguna nobleza guerrera, jamás he tocado una espada en mi vida y si hasta me corto con el cuchillo de mantequilla entonces mucho menos sabré hacerme “el genial” con dos espadas. Me llamo Cristóbal, tengo 17 años de edad y amo los videojuegos, como que me hacen escapar de la aburrición.


—¿Por qué pasas tanto en el computador?— dice mi mamá.

—Mira si los computadores hubieran existido en los años 60 o 70, estarías igual que yo, así que mejor no digas nada… y ¡uf! ¿Qué es ese olor? ¿Thor te echaste un pedo?— preguntándome si mi perro tuvo una fuga de gas.

—No, no. Es la cena de hoy… brócoli cocido y juguito de apio—

—Oh no —con una cara de asco— debiste ordenar pizza—

—Cristóbal esa comida es impura, debes algo comer saludable como un rico brócoli cocido y juguito de apio. Cómetelo o no juegas computador—


O no juegas computador” ¡esa es la palabra clave! Podría hacer cualquier cosa que me ordenasen, pero que no me dejen sin “Last Journey”: el mejor juego de todos. Ahí puedes pegarle a los malos, obtener armas, armaduras, magias o cualquier otra clase de ítems. Puedes conocer gente también. Mi nombre de usuario es “Chrisbert”, que por si no lo han notado es mi alter-ego. ¿Quién no sueña con estas cosas? Yo por lo menos soy feliz jugándolo y me comería ese maldito brócoli que huele a cosas inmencionables, por seguir avanzando ¿y por qué no? Conocer a una verdadera princesa guerrera.


—Está bien, me voy a comer la cena—

—Así me gusta. ¿y qué tal tus calificaciones?—

—Andan bien –tratando de comer rápidamente el brócoli.

—Estás apurado, debes masticar treinta y dos veces cada bocado. Te voy a acusar con tu papá cuando llegue del trabajo—

—Lo que pasa es que mastico rápido— dándole un poco de brócoli a mi fiel perro Thor por debajo del mantel.

—Mientras anden bien tus calificaciones no me va a importar que juegues Mario Bros o como se llame—

—¡Se llama Last Journey! ¡Bien! Me acabé el brócoli, me tomo tu juguito de apio allá arriba. ¡Gracias mamá!—


Entonces me voy rápidamente a la habitación, dejo el jugo mutante radioactivo sobre el escritorio lo suficientemente lejos para no alcanzarlo a oler y sacudo el mouse para quitar el protector de pantalla. ¡Por fin! ¡Last Journey! Hoy he recibido más monedas de oro ¿qué me compro primero? ¿La armadura o el escudo? A ver… pensemos, si obtengo la armadura, reduciré los ataques tipo físico y las probabilidades para sufrir un golpe crítico. Por otro lado, si me hago con el escudo,  seré más fuerte contra ataques de proyectiles… y… ¡Oh! ¡Alguien quiere ser mi amigo! ¿Quién es?... “SweetElf95”, supongo que ese nombre de usuario es de mujer, eso espero, a ver, ¿Quién será?


—¿Hola?—

—Hola Chrisbert ¿qué tal?—

—Bien acá, entusiasmado… estoy por llegar al nivel diecinueve—

—¡Ja ja ja! Mira… tengo una poción mágica, te la cambio por un arco y flechas de mitril—

—¿y como puedo confiar en ti? Me parece que eres una buena negociante—

—Está bien presentémonos… soy la elfa más dulce de Last Journey—

—No me digas ¡pero qué descripción!— con un toque de sarcasmo.

—¿Lo has adivinado por mi username? ¡Eres un genio!— con más sarcasmo dice ella.


Fue así como con la desconocida SweetElf95, nos hicimos compañeros en una lucha virtual, pero de verdad me sentía al lado de ella, ¡Ahora sí que se puso bueno Last Journey! Ha pasado una semana desde que la conozco y ahora nos cubrimos la espalda, el uno al otro. Somos una pareja… ¡de armas claro está! Sería genial encontrarse con una chica así. Después de jugar otra vez con ella, me voy a dormir pensando en la aventura que tuvimos hoy.


—Cristóbal despierta, te tienes que ir al colegio ¡Vamos! ¡Levántate!—

—¡Oh no! El colegio…—


Llegando al castillo de la tortura, o más conocido como colegio, me encuentro con un buen amigo: Luis. Es un buen chico, lo único malo es que es un pervertido y pasa leyendo hentai y cosas pornográficas. Me da miedo saludarlo¿y si tiene una axila en vez de mano?… es como darle la mano a un pulpo o cualquier criatura pegajosa… sería una buena mascota para el comercial de mermelada.


—Hola Luis ¿Cómo te va?—

—¡Bien bien! ¿Qué tal tú? Mi tío compró otro manga hentai, se trata de una profesora que siente por sus alumnos un amor algo extraño y ellos…—

—Mira, no veo esas cosas, me carga cuando hablas de ésto—

—¿Qué tiene de malo?— lanza una risa.

—Tú con tu hentai pegajoso, y yo con mi Last Journey—

—Yo he repetido de curso por culpa de ese jueguito—

—Pero es porque eres un porro. A mí me va bien—

—Uy... ella... la que se saca buenas notas—sarcásticamente—pesado... ¡Jaja!—

—Ese juego es genial hombre. Me paso casi todo el día en él—

—¿Qué prefieres? ¿Tener una vida normal y aburrida o vivir en el juego?—

—Está más que claro, prefiero vivir en el juego—

—Pero Cristóbal puedes morir— lanzando otra risa pesada.

—¡Sí! Puedo morir porque estoy vivo. Pero en el colegio no puedo morir, ya que aquí en esta casa del saber no tengo vida—

—¿Todo este escándalo por Ingrid?—


Ingrid… la chica más linda del colegio, me gusta mirarla, me divierte ver como camina o se toca el pelo, excepto cuando me ve directo a los ojos. No puedo sostener su mirada y agacho la cabeza como un perrito. Cada vez que la miro mis piernas comienzan a bailar mambo solas y en mi lengua se forma un nudo triple con seguro estilo boy scout. Desde el día en que me matriculé a este colegio, fue mi perdición. Me he sentido más solo que nunca.


—Sí…—

—¿Por qué no te le acercas?—

—¿Estás loco? Estoy destinado al fracaso—

—No es por animarte, pero creo que ella juega Last Journey—

—Eso no es posible…—

—Sí, mira quieres que le pregunte —entonces lanza un grito en medio del recreo— ¡¡Oye Ingrid!! ¡¿Juegas Last Journey?!— y ella le responde.

—¡NO!—

—¿Ves que no juega eso?—

—¡¿Oye pero como se te ocurre?! ¿Estás loco?— lo tomo del hombro y lo arrastro para que podamos arreglar las cosas— ¿Cómo se te ocurre preguntarle eso en voz alta? ¿Te has tomado la pastilla? Sosiega la cabeza compadre—

—Pero no le encuentro nada de malo… era solo una pregunta—


L
uego del bochornoso incidente en el patio con Luis y de otras dos clases más, me iba directo a la casa hasta que olvido mi cuaderno en la sala de computación y fue así como yo vi a Ingrid revisando su Facebook, me quedé escondido. Hasta que me sorprendo de algo… ella jugaba Last Journey, ¡¡y justamente era SweetElf95!! ¡Qué coincidencia tan asombrosa!

Era una sensación indescriptible, estaba nervioso, asustado pero muy feliz de que ella fuera mi compañera, era como tener a la misma elfa tierna y algo molestosa en mi propio colegio. No sé por qué, pero ahora, hasta ir al colegio será algo genial… si es que está ella, mi compañera de colegio. No quise tomar el cuaderno y me fui a la casa. . .

Ahora sé quien es esa otra persona que está al otro lado de la pantalla y voy a aprovechar todas mis habilidades para plantar mi bandera en su corazón. Mi vida se ha vuelto una batalla. Una batalla de amor.

Capítulo 2: El mago

 
La cosa es así, estamos ella y yo. Defiendo su espalda con mi ataque con doble espada y ella la mía con sus flechas élficas. Somos una pareja de armas sin igual, somos estrellas y luz. Juntos vamos a llegar hasta el final de nuestro último viaje para desenterrar los tesoros que se esconden celosamente en las entrañas de este mundo lleno de guerra.


Pero ¿seremos compañeros para siempre? ¿La matarán? ¿Me matarán? ¿O moriremos por el fuego de batalla? Son preguntas que no tienen respuestas… pero intentaré dar con ellas.


¡SweetElf95 era Ingrid! Entonces… ¿Por qué había dicho que no jugaba Last Journey? ¿Vergüenza? ¿Trata de aparentar algo que no es? ¿O trata de ocultar su alter-ego? Como fuese… mi amiga del juego, es mi compañera de curso. Apenas salí del colegio, pegué un salto de felicidad, tomé el bus con felicidad, llegué a la casa con felicidad, hice mis tareas con felicidad y ¡por fin! ¡Llega mi felicidad con más felicidad que nunca! Ahora sé quién es esa tierna elfa y no me la pienso perder por nada en el mundo. Enciendo el computador, inicio el juego y mientras queda cargando todo un milenio, fantaseo con ese ser mágico, hasta que llega la hora de la acción.


—¡Hola Chrisbert! ¿Cómo estás?—

—Hola bien acá, ¿y tú ‘sweetie’ que cuentas?—

—Llegando al nivel 23, te gano por 3.000 puntos de experiencia—

—Ah pero porque te has registrado antes que yo…—

—¡Mentira! Una vulgar y estúpida mentira— aludiendo a la famosa canción.

—¡Ja ja ja! Oye ¿y de dónde eres?—

—Soy chilena, tengo 16 años ¿y tú?—

—Yo también soy chileno, 17 años, vivo en Curicó— le miento.

—¡Oh qué bien! Yo vivo en Iquique ¡qué lejos vivimos!—

—Sí. Aunque malo por una parte—

—¿Quién sabe Christy? En todo caso estás bienvenido a esta ciudad, si es que visitas Iquique algún día, me avisas… te voy a estar esperando—

—¿De verdad? Porque yo voy en serio a visitarte— finjo.

—¡Ja ja ja! ¡Claro que estás invitado! Vienes a mi casa y jugamos Last Journey los dos juntos—


Muy bien, vamos a contar los logros que alcancé. Sé que ella es Ingrid, la muchacha más dulce que ha pisado este planeta, sé que ella es mi compañera de curso y también mi amiga de Last Journey. Ahora la debo conquistar pero ¿Cómo empiezo? ¿Cómo le digo que Chrisbert soy yo? ¿y cómo hago para hablarle si apenas nos saludamos? ¡Ah! ¿Por qué? Calma Cristóbal, eres un tipazo, de seguro la conquistas, sólo tienes que hacer lo que tienes que hacer y ya… ¿pero si sale mal?


—Oye que bien… yo tengo un amigo en Iquique, así que voy a ir para allá, nos juntamos ahí— le comienzo a mentir para idear un plan.

—Claro no hay problema ¡Je je je! Me caes muy bien, ojalá hubieran chicos como tú en mi ciudad—


¿Qué no hay nadie así en esta ciudad? ¡Pero si yo soy como “Chrisbert”! ¡¿Por qué no me tomas en cuenta?! Me parece que ella tiene que observar más a su alrededor.


—Pero vamos Sweetie, yo creo que deben haber chicos así—

—¡No! A mí me parece que el hombre gentil es un animal en extinción o una criatura mitológica—

—¡Ja ja ja! ¿Y yo que soy?—

—Eres un caballero. Gracias al Internet que te conozco—

—Lo mismo digo… oye, no es por ser curioso ¿pero tienes novio?—

—Mmm… digamos que sí, pero… no es alguien, bueno, es alguien a quien yo quiero mucho, es como mi amor platónico, es mi amigo y él me ama…—

—¿Cómo se llama?—

—Se llama Miguel… no es por ser pesada pero ¿podemos cambiar de tema?—

—Sí claro, no hay problema— y pongo otro asunto aunque quedo intrigado con el anterior.


¡Maldito Miguel! ¿Quién serás? No sé… ¿serás un amigo de la infancia? ¿Acaso conoces mejor que yo a Ingrid? Oh no, espero que eso no sea cierto, mejor no me lo imagino o me pongo celoso. Reacciona Cristóbal, es solo ir directo a tu objetivo, ah de veras que a las chicas no les gusta eso de ir al grano ¿debo ser sutil? ¿Les gusta lo de ir al grano?


—¿Te gusta ir al grano?—

—¿Qué?—

—No nada… se me ocurrió esa pregunta no sé porqué—me sonrrojo. Menos mal que estaba al otro lado de la pantalla.

—¡Ja ja ja! Que gracioso eres…—


Pasé toda la semana hablando cosas personales con ella, desde nuestras familias, nuestros estilos musicales, que tipo de dibujos veíamos hasta temas tan filosóficos como el amor, la muerte y bla bla bla. Es todo un universo, jamás creí que se podía hablar tanto con una persona y de los temas más variados.


—Cristóbal levántate, tienes que ir al colegio—

—¡Sí! ¡Allá voy!— lo digo lleno de ánimos a sabiendas que me encontraré con mi elfa, aunque ella no me hable.


Nos formamos en el patio. Llego a la sala de clases y el Profesor Felipe (uno muy simpático y mi profesor jefe) nos espera con una prueba recién salida del horno. Estudié bastante por eso llené con rapidez todos los verdadero y falso. Pero el cavernícola manos-pegajosas de Luis me lanza una bolita de papel para que yo lo ayude, mientras yo escribía mi estrategia de cómo enfrentarnos a cierta criatura poderosa en Last Journey. En esa, se me cae la prueba, la bolita de papel de Luis, mis dibujos de mi alter-ego, el de Ingrid (no podía faltar) y mis estrategias para el jueguito. Todo el mundo comienza a reír en silencio, estaba a punto de ser anotado. El profe recoge uno de los papeles.


—Cristóbal ¿qué significa esto?— casi todos pusieron una cara de risa nerviosa.

—Em… profe… no estaba haciendo trampa… de verdad… usted me conoce del año anterior, le prometo que no estaba haciendo nada—

—Acompáñame afuera— me dijo tranquilamente y lo seguí hasta quedar justo afuera de la sala. Camino y siento que el aire podía cortarse con un cuchillo.

—Profesor, en serio…—

—Oye Cristóbal ¿tú juegas “Last Journey”? ¡Oh qué genial! ¿Oye tú no me puedes intercambiar unas cuantas pociones? Yo soy un mago en ese juego—


¡¿Qué?! ¿Éste también es un vicioso? Era de suponerlo...


—Em… sí claro ¡Ja ja! pensé que usted me iba a anotar—

—No, no, no ¿cómo se te ocurre? La verdad es que yo pensé que nadie más jugaba esto, ¿sabes? Los otros profesores son algo “arcaicos” por así decirlo, yo, hace cinco años que me convertí en profe… pero igual tengo varias cosas de adolescente—

—¿Me está bromeando usted?— digo con curiosidad.

—¿Qué piensas que hago al llegar a mi casa? ¿Leer un libro?— sarcásticamente hablando. Me golpea el hombro en señal de simpatía.

—¡Ja ja ja! Ya veo… pero profe… no le diga a nadie que yo juego “Last Journey” por favor no ventile esas cosas, es un asunto de vida o muerte—

—¿Por qué asunto de vida o muerte? Creo entenderte, no me gustaría que supieran los otros profesores que paso metido en el computador por un juego y el MSN… ellos me mirarían con una cara media rara. Estamos en confianza, ¿pero por qué no te gustaría que se enteraran?—

—Bueno, Ingrid…—

—Te gusta ¿no?— interrumpiéndome con una sonrisa y arqueando la ceja.

—Ella también juega y es mi amiga por ahí—

—Pero si ustedes nunca se hablan…—

—Lo que pasa es que ella no sabe que yo soy su compañero—

—¿Le tienes miedo al rechazo? ¿A que ella trate de una forma diferente?—

—Sí, en parte—

—Cristóbal, te daré un consejo, atrévete a dar el primer paso. Es muy difícil que Ingrid te tome en cuenta, ahora no eres nadie para ella, aún—


Que me atreva a dar el primer paso… a ver, analicemos. Voy, le pregunto si quiere ser mi novia, ella dice que sí y ya está, sanseacabó. No espera, qué tonto soy, no es algo así de simple. Pero me gusta que no sea así, me gusta tener este desafío independiente de cómo me vaya con mi compañera elfa. Sea como sea, descubrí a otra persona importante en Last Journey, una persona que no esperaba encontrarme jamás, ahora es mi socio en la batalla. Un mago que con sus conocimientos arcanos me ayudará a conquistar a Ingrid. Un profesor puede ser un gran aliado, no solo en la materia… también en las cosas de la vida.

Hoy aprendí que tenemos que llevar a cabo nuestros sueños aunque éstos nos den algo de miedo. El hecho de dirigirle la palabra a Ingrid me hace temblar como estatua de gelatina, pero es ahora o nunca.

¿Será Miguel? ¿Seré yo? Como sea, ahora alguien sabe que Ingrid es mi princesita. Sé que Felipe me va a ayudar. Que saque un conejo del sombrero y diga abracadabra. Que haga sus pases mágicos para que Ingrid esté mi lado.


He ganado un compañero de batalla.



"Las vacas no cantan de noche ¿De qué tienen miedo?"

Bio: Cristóbal


Quizás las palabras con que podemos definirlo serían "un gran tipo". Amigo de sus amigos, servicial, atento y muy cariñoso. Tiene una gran dedicación al que necesita ayuda sin pedir nada a cambio. Le gustan los dibujos animados, en especial los de pelea y los que hacen reír.  Es fan de los espaguetis con salsa y sus animales favoritos son los perros. Los videojuegos se han transformado en la tercera parte de su vida y es todo un acólito del heavy metal. ¿Pero qué tan profundos son el corazón o la mente de Cristóbal?

Desde muy pequeño este chico tenía una vocación al prójimo. Le encantaba prestar sus lápices de cera y hacer parte del grupo a los más excluidos y distantes. No le iba muy bien en deportes. A los seis años sus padres quisieron enviarlo a clases de judo, pero las rechazó y prefirió meterse a un taller de poesía. Desde ese entonces en adelante su promedio de notas en Lenguaje y Comunicación, Historia e Inglés, han sido uno de los más altos, no así le fue en los ramos científicos.

Es bastante social y comunicativo. Todo el colegio lo conoce por sus habilidades lingüísticas, pero él siempre se lo ha tomado con bajo perfil. Es muy buen alumno: responsable y perfeccionista. 


 Representación gráfica de Cristóbal. Autor: ZemonG

Cuando llegó a su nuevo colegio de inmediato hizo amigos, siendo Luis el mejor de ellos. Muchas veces discuten, en especial porque Cristóbal siempre "corrige" el comportamiento alocado de su compadre. En ese aspecto, se podría considerar qu es un poquito enojón y criticón. Pero lo cierto es que le tiene un enorme cariño al que considera su hermano.

Si bien es verdad que hizo amigos con rapidez, aunque amigas... realmente no tiene ninguna. Sin embargo, desde aquel día en cuando vio a Ingrid, se enamoró perdidamente. Ella es la chica de sus sueños y a él cuando le gusta alguien es capaz de hacer cualquier cosa. Lo lamentable es que Cristóbal es muy inseguro y realmente nunca ha creado las oportunidades para hablarle. La única forma que tiene de consolarse con la realidad de su soledad es mediante su imaginación. Es muy creativo pero últimamente está tendiendo a desechar sus ideas antes de que nazcan, la razón: no se puede sacar a Ingrid de la cabeza. Este chico es un romántico empedernido. 

Una de las formas que tiene de escaparse de la realidad es jugando Last Journey. Le encanta creer que es un espadachín y que si se le presenta un problema en la vida real, la mejor forma de solucionarlo sería con dos sables bien filudos. Su nombre de usuario es Chrisbert y recorre ese mundo tridimensional buscando gente interesante y por simple diversión. Porque cuando no está en el colegio o en casa, es porque el muy solitario está pateando un tarro.

No tenía idea cómo Last Journey le iba a cambiar su vida... para siempre.



Interludio: Ingrid


Hoy hubo una tremenda prueba, espero que mi almuerzo sea algo rico. A ver ¿qué es? ¡Sí! ¡Arroz primavera con pavo y ensalada de lechuga! Este almuerzo hará que mi paladar cobre vida propia. Mmm… ¡qué rico!... ¡No puede haber algo más sabroso!


—¡Ingrid! ¿Cómo encontraste la prueba?—

—Pues, encima del escritorio… era fácil de encontrar mensa— le tiro como chiste.

—¡Jajaja! ¡Qué tonta!—

—Necesito descansar, me duele la cabeza—


Estaba con mi grupito almorzando, estaba ansiosa por llegar a la casa y encontrarme con Chrisbert. Un chico muy gracioso, caballero y romántico. Lo encontré jugando a Last Journey, una de las cosas que más me gusta hacer ¿Por qué? Por la sencilla razón que me libera tanto como darme un baño o escuchar un poco de reggae. Entonces pasaron las clases, no podía aguantar más. Tenía ganas de escribir algo, de expresar lo que yo siento. Es que soy todo un mundo de emociones y con una amiga tomamos el bus de vuelta a casa.


—¿Habrán castigado a Cristóbal?—

—No lo sé y francamente no quiero saber— le respondo.

—¿y me vas a prestar ese libro de autoayuda?—

—Claro, aquí lo tienes— una buena amiga presta sus cosas.


Llego a mi casa y lo primero que hago es prender el computador y escribir mis pensamientos sobre la relación profesor-estudiante. Otros temas también están en mi mente, como mi amor profundo hacia Michael Jackson, claro  que las acusaciones de pedofilia son falsas, eso me cabrea en la gente, que lo humille ¡Si fue una buena persona! …y aunque tuvo una nariz más plástica que juguete taiwanés, sus canciones han sido una inspiración para mí. Odio cuando la gente empieza a discriminar por sus estilos musicales: es lo que escribo en mi blog. Cada vez que escribo me encuentro conmigo misma y soy la reina, ama y señora del universo. Al menos del mío.

Entonces en mí hay un placer en teclear cada tecla en mi teclado (valga esa súper redundancia) Es como comer chocolates. ¡Chocolates! Debo escribir sobre ellos y creo que haré una encuesta sobre cual es el chocolate favorito. Yo prefiero el negro, como que hace despertar a mi lengua esa sensación de amargura y dulzura, pero también me gusta el blanco. Como te que transporta al mundo del placer y puedo volar y volar y volar y volar…


—¡Ingrid! ¡Tu hermano quiere conversar contigo! ¡Está al teléfono!—

—Ya voy…— digo con cara de aburrida y dejando de escribir.

—Niña, conversa con él— mi mamá otra vez.

—¿Aló?—

—¡Hola hermanita! ¿Cómo estás? ¿Por qué te demoraste tanto en contestarme? ¿Tienes un novio? ¡Uy sí! Pero más vale que te respete o le dejo un hoyo como cara—

—¡Jajaja! Hola… yo bien ¿y tú? ¿Cómo has estado? ¿Cómo está Martina? Es una niñita muy loca—

—¡Sí! ¡Así es! Hoy le regalamos un peluche, lo tiene todo lleno con saliva, ¿Acaso tendrá cara de chupete el pobre?—

—¡¡AY QUÉ LINDA!! ¡Manda fotos de ella! ¡Por favor!— pego un grito como si fuese un animal de zoológico.

—¡Auch! ¡Oye! No grites en el teléfono… a la próxima me vas a dejar sordo. Está bien, yo te enviaré unas fotos por mail. Pero también manda unas fotos tuyas, te quiero ver—


¡Estoy impaciente por ver a la niñita de mi hermano con su nuevo peluche! Está bien sacaré fotos de mí. Me pongo la ropa más linda, tomo la cámara y la apunto al espejo. Veo… y el resultado… ¡Ay no! ¡Cerré los ojos! Otra vez… me fotografío y… ¡Peor! ¡En ésta me veo más gorda! ¿y si es el color de mi ropa? Probablemente. Al fin decidí que mi papá me sacara fotos en el patio al lado de un árbol.


—Ponla vertical, quiero que se me vea el cuerpo completo— le digo.

—Sí ya sé, ponte bien. No te pongas tan cerca del árbol— y mi papá como buen sirvien… digo, como buen hombre me saca la foto.


Voy a revisar la cámara, la veo… y noto como que el árbol está muy encima, parece una foto del National Geographic. En fin, ésta será la que pondré como avatar. Me veo bien.

Me llegan las fotos de mi sobrinita y envío las mías. ¡Por fin! ¡Last Journey! Estaba muy aburrida. Quiero conversar con Chrisbert ¡Él es genial! Si tan sólo los chicos acá fueran como él. Igual me siento algo mal porque estoy rodeada de puros chimpancés, en especial Luis. Me da algo de asco ese tipo. Su madre y la mía son muy amigas, lo han sido desde kindergarten. Pero el peor de todos es Fernando, es refunfuñón y melancólicamente impulsivo. Es el tipo que toda mujer debe evitar.


—¡Hola elfita linda! ¿Cómo estás?—

—¡¡Hola!! Bien… bien… ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho?—

—Nada… solo he estado jugando Last Journey ¿Vayamos a jugar?—

—¡Está bien, vayamos! De verdad… me duele la cabeza cuando estoy aburrida— le digo.


Así pasamos toda la noche batallando, pero al fin. Empezamos a conversar sobre nosotros. Es un tipo muy interesante, me gustaría saber cómo es él, su familia ¿Tendrá hermanita? Apuesto a que seríamos grandes amigas. Hasta que llegamos a un tema bien profundo.


—¿Qué piensas del amor?— me pregunta.

—Creo que existe, pero es escurridizo y casi siempre no es correspondido. Creo que nosotros cuando nos enamoramos pulimos la imagen de una persona de tal forma que sólo vemos las cualidades—

—Oye ¿y cómo es tu chico ideal?—

—Es amable, tierno, atento, cariñoso y sobre todo que no me mienta. La falsedad me apesta—

—¡Oh pero si yo soy así!—

—¿En serio? ¡Oh que lindo eres! ¿y a ti que tal las chicas?—

—Lo mismo que has dicho… y que me sea fiel, a mí de verdad me encantaría tener una novia. Para compartirle mis cosas… en fin—

—Estoy seguro Chris… que vas a encontrar una buena chica, mírate, eres un caballero, yo estaría contigo—


Se parece mucho a mí. Increíble. Jamás pensé que un chico podría llegar a ser así, tan dulce como él. De verdad estaría con alguien como él. Luego aparece otra ventana emergente. Es Miguel. Odio cuando los hombres son demasiado insistentes, realmente son desesperantes. Casi todos se ponen así y se hacen las víctimas, como los dolidos se hacen los pillos. Cuando se conecta, me pongo como ausente en el MSN.


—Ingrid… sé que estás ahí. No me vengas con esas que estás como ausente. Yo sé que aún podemos hacer algo para salvar lo nuestro—


Me escribe y escribe, pero lo ignoro. Estaba fascinada con Cristóbal, no con el tonto celópata cuyo nombre no quiero ni mencionar. Así pasé la noche y finalmente me fui a dormir. Misteriosamente tuve un sueño con aquel niño del otro lado de la pantalla. Sentí que me trasladé de Iquique a Curicó mágicamente para estar con Chris. Es una sensación bien extraña, comienzo a acariciar mi almohada y me quedo dormida otra vez.



Capítulo 3: La alianza

 
Nosotros entramos a la caverna. Me corría un sudor frío y sentía que la adrenalina se reventaba bajo mi piel. Me veía en peligro, pero por alguna razón tenía en mente que la dulce elfa estaba bajo un halo de muerte. ¿Será el fin de mi elfa? Entonces, nos atacaron unos trolls gigantescos, nunca antes sentí tanto miedo. Observaba cómo esas monstruosidades llenas odio, se iban directo a mi princesa, yo quedé sin reaccionar, quería moverme pero no podía, ella sola no podría contra esas bestias. Fue así como recordé las palabras de mi maestro, un mago con una gran sabiduría y usé el talismán que él me dio. Pude moverme, luchamos y vencimos. De ahora en adelante, no me voy a dar por vencido y procuraré no dar espacio a inseguridades.



—¿El primer paso? Si ella no lo hace, tendré que hacerlo yo. Estoy convencido de que seré yo el del primer paso, pero sigo con el temor—

—Todos tememos, es cierto. Pero los más valientes son los que lo enfrentan ¿O no Cristóbal? Mira, en hora de almuerzo ven al comedor de profesores, te quiero pasar un libro que estoy leyendo y uno que otro CD de videojuegos—

—Claro profe… no hay problema—


Entramos a la sala de clases, yo con una sonrisa más grande que cigüeñal de buque. Me siento en mi escritorio y comienzo a dibujar a Ingrid besando a ese galán, a ese tipo genial, a ese maestro de las espadas, poderoso, musculoso, llamado Chrisbert, cuya identidad secreta es Cristóbal, y ese soy yo. Ahora que lo pienso… ¿qué pasará si se entera de mi identidad? Lo más malo que podría hacer será dejar de hablarme ¿pero que digo? Si ni me habla… soy como invisible a su lado. ¿Por qué tengo miedo de perderla si en realidad no la tengo? ¡Maldición! Soy un caballero que maneja el arte de la espada doble, no me tengo que hacer problemas por una elfa común y corriente. Em… no es común y corriente ¿pero si no es la cosa más tierna del mundo?

¿Por qué pienso tanto? Me gustaría sacarme el cerebro y comérmelo con una sopa, apuesto a que tiene un contenido rico en vitaminas paranoicas ¿Ese sonido? ¿El timbre? ¡Oh que bien! ¡Recreo! Un tiempo para desconcentrarse de mi princesa elfa.


—Muy bien chicos, las pruebas se las entrego mañana. Espero que hayan estudiado y vayan a recreo—


Pasado el recreo tuvimos con la terrible profesora de matemáticas: Lorena. No sé como alguien tan joven puede ser alguien tan dictatorial… hicimos millones de cálculos para darnos cuenta de que el resultado era cero, es decir, la misma cantidad que ella tiene de empatía con sus alumnos. Almorcé con quienes más me junto: Luis el manos-pegajosas y Fernando, alguien muerto de amor que le gusta decir barbaridades de su ex novia. Conversando sobre temas triviales con ellos me dirijo al comedor de profesores donde veo a Felipe con la dictadora de las ecuaciones, y escucho su conversación:


—Hay un niño que es algo inquieto en mi clase. Tiene malas calificaciones, es insolente, no está pendiente de la clase—

—Tienes que ser paciente Lorena, conversar con él, con sus padres, siempre hay una razón por su conducta—

—Le pillé un videojuego con espadas, donde vas conociendo gente y puedes cortar la cabeza y otras cosas desagradables. Creo que son los videojuegos los responsables de su personalidad agresiva—

—¡Ja ja ja! Nada que ver mujer, eso no tiene nada que ver… ¿Que acaso nunca has jugado?—

—Pero juegos lindos como el Mario Bros, no esas tonteras feas que salen ahora, capaz que el niño traiga un cuchillo de la casa y me atraviese el pecho—

-—Tampoco te pongas histérica. Mira podemos sacar ventajas con la tecnología de hoy, ¿Por qué no? Intentar ampliar nuestras capacidades utilizando esto como recurso pedagógico. Si bien, tiene falta de interés en tu clase, quizá sea porque la diriges mal, o por cualquier otro motivo que implique adultos como nosotros. No le eches la culpa, es sólo un niño que necesita de tu dirección. A mí en particular, jamás me ha gustado la clase de matemáticas— lo dice con una risa.


—¿Qué tiene de malo? Es divertido sumar, restar…—

—¿Cómo no? Si tienes una calculadora en vez de un Game Boy—

—¡Ah qué pesado!— lo dice con una sonrisa.


Entonces llego a la mesa donde están los dos almorzando, lo más lógico es que al profe Felipe, su mami le haya preparado unos fideos con pollo. En cambio a la serpiente de Lorena, quizá deberá haber matado un niño repitente, lo haya hecho pedacitos y se lo esté comiendo.


—Buenas tardes— digo con seriedad.

—Buenas tardes—me responde la profesora.


--¡Cristóbal! ¿Qué tal? Mira… -- se limpia las manos con la servilleta –- éste es un buen libro… es sobre ser positivo… ser realista y optimista al mismo tiempo, es un desafío para gente con la mente cerrada y es casi imposible para quienes tienen el corazón así. ¡Ah sí! El CD del videojuego, es de guerra, muy bueno… en él mismo está la serial para que puedas instalarlo—


—¡Gracias!— digo y me voy.

—Me lo cuidas mucho porque se lo quiero prestar a mi sobrino ¡Nos vemos!—

—¿Por qué tienes tanta confianza con tus alumnos?—

—¿Está mal?—

—Eres su profesor… solo eso… tú no eres su amigo, no te pagan para tener amistades— dice ella con un aire muy serio.

—Un profesor, yo creo, que debe ser alguien de confianza, tienes que darte cuenta de que estás formando a alguien que formará a otro alguien en el futuro. Tienes que ser una luz en su camino, no sólo enseñarle a dividir o multiplicar, sino a como confiar en la gente—

—Pero la gente es muy cínica… verás Felipe, vivimos en un mundo en donde a nadie le importa un comino si estás bien o mal… yo solo hago mi trabajo, enseñarles lo que sé, para que ellos se desarrollen. Nada más—

—Estoy de acuerdo contigo. Por eso es que nosotros, tenemos que tomar las riendas para cambiar este mundo. Depende de uno… —suelta una risa corta— haz las clases como si fueran una aventura y preocúpate de verdad por ellos, que trabajen en clases, que persigan sus sueños…—

—¿Me estás diciendo que soy mala profesora?— lo dice con una sonrisa que escondía algo de molestia.

—Para nada, solo te digo que mis alumnos me cuentan a veces de ti… y bueno, solo quiero que estés bien con ellos, te noto algo estresada—

—Sí, la verdad. Tengo problemas con mi pareja… en fin, ya vamos a clases otra vez falta poco—

—Cambia la cara Lorena… depende de ti—


Tengo mi última clase y suena el timbre salvador ¡Que es lo más precioso de escuchar después de la risita cursi y algo desafinada de Ingrid! Tomo el bus, llego a la casa, saludo a Thor que siempre me espera ansioso y mi mamá que escucha la radio antigua imaginando que vive en los 80 otra vez.


Me voy de inmediato al computador, muy decidido, a dar el primer paso. Espero que se cargue el juego, veo todas mis estadísticas de ataque, defensa, alcance, experiencia, objetos y un sin fin de otras cosas inútiles pero que es divertido verlo porque quiero ser el espadachín más efectivo de Last Journey. Hablo con mi elfa después de una batalla épica.


—Oye ¿y cómo es tu chico ideal?—

—Es amable, tierno, atento, cariñoso y sobre todo que no me mienta. La falsedad me apesta—


¡Bien! Hasta ahora estoy calificando.


—¡Oh pero si yo soy así!— le escribí bien alegre.

-—¿En serio? ¡Oh que lindo eres! ¿y a ti que tal las chicas?—

—Lo mismo que has dicho… y que me sea fiel, a mí de verdad me encantaría tener una novia. Para compartirle mis cosas… en fin—

—Estoy seguro Chris… que vas a encontrar una buena chica, mírate, eres un caballero, yo estaría contigo—


¡Pongan fuegos artificiales! ¡Que se hagan asados en todo el mundo! ¡Qué linda es la vida! ¡Ella estaría con alguien como yo! Es decir, que tengo todas las características y tengo todo como para conquistarla. Hoy me voy a dormir con una sonrisa bien grande y voy a soñar con ella.


Dos días después…


—¡Cristóbal! ¡Levántate!—

—¡Vamos! ¡¡Allá voy!!—


Pasan las clases a la velocidad de luz. Hasta que llega la clase del Profesor Felipe, un tipo que realmente se preocupa por sus alumnos.


—Bueno chicos, vamos a hacer disertaciones pero serán en inglés. Pueden escoger entre powerpoint o pegar una cartulina aquí en la pizarra. El tema será libre… pueden hablar de lo que quieran. Eso sí, la presentación de cada uno deberá durar unos diez minutos. Será en parejas y yo voy a ser quien las elija. Sin peros, ya dije…— entre algunas discusiones de los alumnos.

En parejas, y será él quien las elija. Espero que esté pensando lo mismo que yo… Ingrid y Cristóbal. ¡Cristóbal e Ingrid! ¡Ingrid y Cristóbal! ¡Pareja! Vamos Felipe, dilo, no me vas a fallar… dilo ¡Dilo! ¡Dilo!


—La otra pareja será, Ingrid y Cristóbal. Ustedes serán la segunda pareja en disertar, así que el viernes traigan todo su material. No me fallen. No falles Cristóbal, sé que puedes hacerlo muy bien— haciendo un guiño con su ojo izquierdo.


Sé muy bien que cuando dijo “no me falles” no se refería a la disertación ¡No señor! Se refería a perseguir mi sueño, y por ahora mi sueño es ser el chico de Ingrid. Pero antes de… voy a esconder todos mis dibujos y todos mis estratagemas de Last Journey, no quiera que sepa que soy el caballero al otro lado de la pantalla, por ahora… ¡Je je! y… termina la clase.


—Cristóbal…—


—¡Hola Ingrid!— digo con nerviosismo.


—¿Cuándo nos podemos juntar para hacer la presentación?—


—No sé… ¿te parece si lo hacemos el próximo miércoles?—


—Yo estaba pensando el lunes… pero si quieres el miércoles, no tengo ningún problema… bueno… ahí nos vemos. Cuídate— y me regala una sonrisa.


—Tú igual— le digo con otra.


¡Qué fantástico! Juraría que mi vida tiene más color que nunca. Ingrid y yo… pareja… suena lindo, quizá debería filmar una película con mi historia de amor y poner unos cuantos ninjas y una bomba de tiempo, digo… para darle un toque de acción.

Creo que éste ha sido el paso más importante de todos, el intentar tener una comunicación directa y simplemente hablarle, por ahora está saliendo todo bien. Es la oportunidad ideal, un momento para hablar y trabajar con ella. Que sepa que soy un chico más profundo y que me conozca realmente como soy. Estar con Ingrid ahora depende de mí.

Si no tomo esta oportunidad, probablemente quien la tome sea ese Miguel… cosa que no voy a dejar pasar. Debo tener fe en mí mismo, siento que puedo hacer lo que me proponga.

Ingrid… tu héroe te espera.